lunes, 12 de diciembre de 2016

LA LEALTAD SOBRE LA VIDA

                                                 Por: Sonia Estefanía Díaz Aranda

Un emperador llamado Shing, era uno de los mejores gobernantes de China, él era muy querido y respetado  por sus habitantes. Pero un hechicero muy malévolo deseaba ser el nuevo gobernante, por lo que planeó asesinar al emperador Shing. El geomántico de China tuvo una visión sobre la muerte del emperador, por lo cual informó al consejero del rey, sobre el futuro asesinato que sufriría este.

El emperador muy confiado, no prestó importancia a la profecía. Como este no creyó al geomántico, tuvo que proteger en secreto la vida de su soberano.

El hechicero, mandaba bestias para dar muerte al emperador, pero el geomántico lo protegió durante un año. Luego, de que el hechicero se dio cuenta que sus trampas no estaban funcionando, decidió ir en persona a matar al emperador.
Después  de infiltrarse en el  palacio, este fue a buscar desesperadamente a Shing, sus ansias de matarlo no podían resistirse. Su plan era asesinarlo mientras el emperador dormía, pero en todo momento el geomántico estaba dispuesto a sacrificar su vida por su soberano.

El hechicero, lanzó su conjuro más poderoso al emperador para terminar       definitivamente con su vida, el geomántico presente en ese momento se interpuso en el conjuro, con un salto muy grande para defender al emperador. El soberano despertó y llamó rápidamente a sus guardias personales, los cuales capturaron al hechicero y lo encerraron en el calabozo.

Luego de haber encerrado al hechicero, el emperador observó al geomántico tendido en el suelo, cuando este despertó, dijo estas palabras:
-        
         -Soberano mío, le pido que me entierre en el pueblo donde nací, porque desde muy pequeño, fui obligado a vivir en el santuario de esta ciudad majestuosa. El emperador sin palabras, solo aceptó la propuesta del geomántico.

El día de su entierro fue llevado a Lanzhou, el pueblo natal del geomántico, allí se realizó un gran entierro, uno de los más grandes que hubo en China. El emperador se encargó de enterrar el cadáver y llevarle ofrendas para adorarle. Su luto se dio durante 7 semanas, el emperador estaba muy agradecido  con el oráculo (geomántico), por lo que siempre le rendía  cultos. Pasaron siete años, el emperador enfermó gravemente y murió, pero antes de  morir, mencionó unas palabras:
-      
      - Familia, ciudadanos, ruego que me entierren junto al cadáver de la persona que me salvó de la muerte hace 7 años, hablo del geomántico.

Luego de haber escuchado las palabras del emperador, fue llevado a Lanzhou, allí desenterraron el cadáver del geomántico porque ya habían pasado 7 años y la tradición era desenterrar nuevamente el cadáver cada 7 años y reincidir a enterrarlo. Limpiaron el cadáver y  nuevamente lo enterraron junto al emperador.









2 comentarios:

  1. Tu cuento me ha impactado, es rescatable la calidad de tu escritura, me parece pertinente y sobre todo "envuelve" al lector de inicio a fin. Muchas felicidades.

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  2. Compañera considero que el tema elegido es el más pertinente. Sigue redactando con ese análisis cauteloso. ÉXITOS

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